Semana Santa

Pate de mejillones

Esta receta, antes de leerla ya está preparada, veréis que es la cosa más fácil del mundo.

Os la he propuesto como entrante en el menú de navidad, pero es una receta que podéis preparar en cualquier momento del año, para un imprevisto si os viene visita, con tener una lata de mejillones por si acaso llega, luego podemos variar el resto de ingredientes.

Yo con esta receta tengo para la noche y el mediodía siguiente, depende los que seáis hay de sobra ¡¡¡

Elaboración: 10 min      |      Cocción: 0 min      |      Listo en: 10 min
 

INGREDIENTES

2 Latas de mejillones en escabeche

3 Quesitos

6 Palitos de cangrejo

1 Lata atún al natural

1 Cucharada de Mayonesa

ELABORACION

En el baso de la batidora, metemos todos los ingredientes, batimos, tapamos con film y a la nevera.

Como habeis visto no hay que calentarse mucho la cabeza ¡¡¡

El aceite de los mejillones lo echamos también y los palitos los picamos un poco.

Esta receta como la de otros pates, es mejor realizarla el día anterior, ya que cogerá más sabor y estará mucho más rica.

Aquí te dejo un menú de navidad para ponértelo más fácil.

Pate de mejillones Leer más »

almejas marinera cocina y aroma

Almejas a la marinera

Elaboración: 40 min Cocción: 10 min Listo en: 50 min

HISTORIA

Latín: Tapes decussatus
Almeja es el nombre con que comúnmente se conoce a varios moluscos bivalvos que viven enterrados en arenas o barros de las orillas de los ríos y mares. También denominadas «escupiñas» o «tellinas» en algunas regiones, se las puede llamar moluscos excavadores, pues todas ellas gustan de enterrarse bajo las arenas de los litorales marinos. Suelen medir entre 5 y 6 cm. de anchura con estrías concéntricas, aunque el mayor molusco del mundo es la almeja gigante con cuya concha puede superar los 300 kilos,… (o sea que una de esas al ajillo, bastaría para todo el barrio).

Variedades más destacables de almeja:

Almeja amarilla (Mesodesma mactroides): se distribuye sobre las costas del Océano Atlántico, desde Río de Janeiro, Brasil, hasta la desembocadura del Río Negro en la Argentina

Almejón de sangre (Callista chione, a veces clasificado como Cytherea chione o Meretrix chione): habita fondos arenosos o con pequeños guijarros, hasta 100 m de profundidad, desde las costas de las Islas Británicas hasta el Mediterráneo. También recibe los nombres de almejón, mariposa, almejón brillante, gavesia o concha fina

Almeja dura: vive desde el Golfo de San Lorenzo hasta el Golfo de México

Almeja gigante (Tridacna gigas): vive en los arrecifes coralinos del Océano Pacífico y el Océano Índico

Almeja japónica (Ruditapes philippinarum): originaria de las costas francesas e inglesas, es de crecimiento rápido, por lo cual es utilizada para el cultivo en España, Francia e Inglaterra

Almeja de agua dulce (Diplodon chilensis): encontrada comúnmente en los ríos del centro y sur de Chile y de Argentina

Almeja Chocolata (Megapitaria squalida): encontrada en el Golfo de California

Almeja de Islandia (Arctica islandica); que habita en la costa de Islandia, registra el record de longevidad entre los animales. A un ejemplar descubierto el 2007, denominado Ming, se le estimó una edad de entre 405 y 410 años

Almeja babosa (Tapes pullastra): cultivada especialmente en Galicia (España)

Almeja fina europea (Tapes decussatus): es encontrada en el Mediterráneo, el norte del Océano Atlántico y Mar del Norte

Almeja rubia (Tapes rhomboideus): procedente de las costas portuguesas, actualmente se cultiva en España.

Las almejas son uno de los moluscos más apreciados, y admiten numerosos tratamientos culinarios como en calderetas, arroces, caldos, paellas, gratinadas, fritas…; en empanada, escabeche, en una brocheta, excelentes a la marinera; incluso en crudo como las ostras, si estamos completamente seguros de su frescura, comprobando primero que sus valvas ovaladas están intactas y herméticamente cerradas (signo de que están vivas), también podríamos encontrar alguna medio abierta que dándoles un ligero golpe deben reaccionar cerrándose, si no lo hacen es que están muertas y deben tirarse, también deben reaccionar con unas gotas de limón encima de su carne, moviéndose.

Si no fuera así, no las comas, también hay que evitar comer las que con la cocción no se han abierto.

Son de dificultosa digestión y no son aptas para las personas con problemas de colesterol, hipertensión, o de ácido úrico en la sangre.

Como todo marisco puede provocar alergias, por ejemplo, si ingerimos un parásito llamado ?cangrejillo?, que suele provocar las llamadas ?mareas rojas? y que al cocerlas se tornan de color rojo, es necesario eliminarlas pues pueden ser tóxicas para el hombre.

La mayoría de ellas, a menos que sean de criadero, suelen llevar dentro granos de arena, muy desagradables de encontrar en la propia boca, esto puede evitarse si las tenemos un par de horas en agua fría, a ser posible que sea agua con gas, las colocaremos sobre una rejilla, pues dejaran así caer su arena y esta se depositará en el fondo del recipiente. Quizá esta última acción, nos haga perder un poco del sabor marino que suelen tener a través del agua de su interior que se puede escapar, pero mejor eso que encontrarse con arena entre los dientes.

En la familia de las almejas se pueden contar más de 500 variedades, desde las pequeñas chirlas, hasta los grandes ostiones. También existe la almeja gigante, esa que vemos en las penículas, donde acaba por pillarle una pierna al ?malo?, y al esta pesar unos 300 kilos, es difícil soltarse.

Contienen unas 90 calorías por 100 gramos de carne. Y además de ser ricas en vitaminas A, B12, C y D, contienen calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y yodo.

Otras entradas del Diccionario relacionadas con este tema:
Ostiones, Chirlas, Colesterol, Ácido Úrico, las Vitaminas, Sales Minerales y otros elementos citados, por separado según necesidad, o curiosidad.

almejas marinera cocina y aroma

INGREDIENTES ALMEJAS A LA MARINERA

  • 1 kg almeja
  • 4 tomates
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cda harina (maicena si eres intolerante al gluten)
  • 1/2 cdta pimentón dulce
  • 1/2 cdta pimentón picante
  • ½ vaso vino blanco
  • 1 hoja laurel
  • perejil picado
  • aceite de oliva

ELABORACIÓN ALMEJAS MARINERA

El dia anterior al que vayamos a preparar las almejas a la marinera, ponemos las almejas en una cazuela con agua y sal, para que suelten la arenilla que puedan traer

Ponemos a dorar en aceite de oliva la cebolla y el ajo muy picados.

Antes de que se doren añadimos una cucharada de harina y la rehogamos 1 minuto.

Incorporamos los tomates pelados y triturados (tambien podemos sustituirlo por tomate de bote).

Dejamos cocer tapado unos 5 minutos.

Añadimos el pimentón, removemos hasta que este bien mezclado y agregamos el vino.

Dejamos cocer todo durante 7-8 minutos destapado, para que espese, con la evaporación. ya despues las almejas soltarán agua.

Antes de meter las almejas, yo le paso la batidora a la salsa para que quede liquida, dentro de la misma cazuela donde estamos preparando las almejas a la marinera.

Incorporar las almejas y tapar la olla para facilitar que se abran. a fuego m edio.

Una vez abiertas, destapar la cazuela y dejar cocer unos minutos para que espese un poco la salsa.

Para terminar añadimos un poco de perejil picado.

Si quieres más recetas para navidad puedes verlas Aquí.

Almejas a la marinera Leer más »

Mona de Pascua

Mona de Pascua tradicional

HISTORIA Y ORIGEN DE LA MONA DE PASCUA

Se cree que el origen del nombre de la mona de Pascua, proviene del término árabe ‘munna’, que significa “provisión de la boca”, regalo que hacían los moriscos a sus señores. Sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento.

Es un bollo hecho de harina, huevo, azúcar y sal. Su elaboración requiere que seamos pacientes. Es similar a la masa del roscón de reyes. Simboliza que la cuaresma y con ella sus abstinencias se han acabado.

Se dice que el pueblo con más fama en la fabricación de monas de Pascua se llama Alberique, en la provincia de Valencia. En los pueblos cercanos a la zona se consumen durante todo el año con el nombre de ‘pan quemado’ o ‘toña’. En muchas ocasiones son figuras de serpientes, lagartijas, o la típica mona redonda. La mona tradicional, mantiene los huevos cocidos que en algunos lugares suelen ir pintados de colores, con plumas o incluso con pollitos. En Menorca suelen ir cubiertos de merengue.

Como costumbre se consume durante la hora de la merienda, siendo un gesto típico cascar el huevo en la frente de otra persona, acompañada de la también típica longaniza de Pascua.

«Sabías que… en la mitología egipcia, el huevo simboliza la importancia del Ave Fénix que se quemó en su nido y más tarde volvió a renacer. O en los mitos hindúes se sostiene que el mundo se originó de un huevo.»

La mona de Pascua es típica de las regiones aragonesa, valenciana, catalana, castellano – manchega y de ciertas zonas de la región de Murcia. Aunque se podría decir que es una costumbre que está extendida por todo el mundo. Se dice que pudo nacer en Rusia, allí los monjes ortodoxos mantienen la tradición judía de celebrar la Pascua la primera noche, del primer viernes después de la primera luna de primavera.

Ya a principios del siglo XIX, en Europa, italianos, franceses y alemanes ya empezaron a elaborar huevos a base de chocolate con regalos en su interior como los actuales huevos Kinder.

La novedad se popularizó entre los cristianos rusos y, así, el huevo de Pascua entró a formar parte de una de las costumbres más curiosas de la Semana Santa.

Pero es en España donde se podría decir que más ha arraigado la costumbre. Elaboradas por auténticos maestros pasteleros, que utilizando su imaginación dan vida a creativas y divertidas figuras de chocolate. Hasta el punto de que mayores y pequeños quedamos perplejos al ver esculturas de chocolate tan espectaculares.

Es tradición que o bien los padrinos, o los abuelos, sean los que regalen la Mona a su ahijado/a el Domingo de Pascua después de la misa. Poniendo en ella el mismo número de huevos que años tenga el niño. Realizándose de esa manera hasta su primera comunión o cumplidos los doce años de edad.

Reunirse con la familia o amigos y comer juntos es algo típico. El Lunes Santo para muchos ha terminado siendo el día de la Mona de Pascua.

La mona de pascua es un postre tradicional de semana santa muy apreciado en nuestro país. Se trata de una especie de bizcocho donde se termina con un huevo por encima, luego contaremos el porqué se pone el huevo. Es muy típico de la comunidad valenciana y Murcia, pero actualmente lo tenemos por todo el país.

Este postre de semana santa recuerda mucho al roscón de reyes debido a a que lleva agua de azahar. El agua de azahar se produce destilando la flor de azahar del naranjo. Tiene una gran aroma y se usa en muchísimos postres como el roscón de reyes, la corona de la Almudena o el típico bollo suizo y cómo no, en esta receta de mona de pascua.

Esta receta le debemos de hacer con calma, porque lleva un prefermento y dos levados. Os aconsejo prepararla desde el viernes por la noche para poder hornearla el domingo y poder disfrutarla el domingo de pascua que es cuando se debe de comer (tradicionalmente).

El origen de la mona de pascua está en la gastronomía árabe. La mona de pascua significa mounna que es “provisión a la boca”, este postre lo ofrecían los musulmanes a sus invitados. Tradicionalmente en nuestro país el padrino regala a su ahijado la mona de pascua el domingo de pascua para tomar ese domingo y el lunes de pascua.

¿PORQUE LOS HUEVOS DE PASCUA EN LA MONA DE PASCUA?

Todos sabemos que en cuaresma no se puede comer carne, pues en la edad media tampoco se permitían comer lácteos y huevos, por ello los huevos se pintaban en las casas y cuando pasaba el domingo de pascua se comían, una tradición que seguimos teniendo en la actualidad.

En algunas regiones ya tenemos los huevos de chocolate tradicionales que los hacen de mil maneras en las pastelerías, así como figuras de chocolate de todo tipo.

Este postre es fácil de hacer pero al igual que el roscón, lleva mucho tiempo hacerlo porque tiene varios levados. Sí decides hacer la mona de pascua casera ponte manos a la obra porque tardarás un día y pico entre levado y levado.

DULCES DE SEMANA SANTA

La semana santa es una época muy buena para los amantes de la gastronomía y está repleta de recetas de semana santa. A parte de un clásico potaje de vigilia, tenemos un montón de recetas fáciles de postres de semana santa en esta época, muchas de ellas tradicionales y otras han ido evolucionando con nuevas técnicas. La que vemos es la mona tradicional de pascua.

Comenzamos con el más clásico, las torrijas. Un postre de aprovechamiento que se hace con pan duro y leche con canela, aunque tradicionalmente se empapaban en vino, de ahí la frase de “cogerse una torrija”.

Si entráis en esta pagina “Postres de semana santa” encontrareis postres típicos de estas fechas.

Pre-fermento: 12h : Elaboración: 30 min Cocción: 30 min Listo en: 13h

Ingredientes

(Para el Prefermento) Lo prepararemos el día anterior.

  • 100 gr harina de fuerza
  • 70 ml de agua
  • 15 gr de levadura fresca

(Para la masa)

  • 400 gr. de harina de fuerza
  • 12 gr. de levadura fresca
  • 3 huevos
  • 200 gr. de azúcar blanco
  • 70 gr. de aceite de oliva
  • 1 ralladura de naranja
  • 20 ml. de esencia de azahar
  • 4 gr. de sal

Preparación

1

El día anterior a preparar la mona de pascua, prepararemos el prefermento. En un bol mezclamos la harina, la levadura y el agua. Mezclamos bien y dejamos fermentar en la nevera toda la noche bien tapado. Al día siguiente lo sacamos 1 hora antes de comenzar a elaborar, para que pierda el frio.

2

Comenzamos a elaborar la masa, primero mezclamos todos los ingredientes líquidos (los huevos, el aceite y el agua de azahar).

3

Agregamos el prefermento,, la ralladura de naranja, el azúcar, la levadura y mezclamos todos los ingredientes.

4

añadimos la sal a la harina y poco a poco vamos añadiendo a nuestra masa hasta que tengamos todo bien integrado.

5

Ahora viene el trabajo duro, comenzamos a amasar ya que tenemos que desarrollar todo el gluten a la masa y conseguir que se quede elastica y lisa.

Nos ayudaremos poniendo un poco de harina sobre la encimera y amasaremos estirando bien la masa.

6

Cogemos un bol lo enbadurnamos con aceite todas las paredes y ponemos la masa dentro, bien tapada con un trapo o film.

Lo ideal es dejarlo en un sitio donde no haya corrientes de aire, como una alacena, el horno (apagado), el microhondas, hasta que nos duplique el volumen.

7

Una vez veamos que haya doblado su volumen, partimos en dos bolas la masa y volvemos a bolear.

8

Hacemos la forma de la mona de pascua que más nos guste y ponemos los huevos duros o huevos cocidos encima y volvemos a dejar levar hasta que doble el volumen.

9

Precalentamos el horno a 180º, batimos un huevo y con ayuda de un pincel, pintamos toda la mona de pascua, en un pequeño bol ponemos azucar y le echamos unas gotas de agua, con ese azucar mojado lo pondremos por encima de la mona de pascua.

Metemos la mona en el horno de 25 o 30 minutos a 180º sabremos que esta en el momento que este la parte superior doradita.

Espero que os guste ¡¡¡

Y si queréis ver mas recetas de Postres de semana Santa pincha Aquí.

Mona de Pascua tradicional Leer más »

Pestiños caseros de semana santa

Elaboración: 1h 00 min      |      Cocción: 30 min      |      Listo en: 1 hr 30 min
 

Pestiños caseros de semana santa

En la antigua Roma existía un dulce similar al pestiño que se consumía en las Saturnalias, fiestas que coincidían con nuestros carnavales (todavía hoy muchos pestiños se hacen en carnaval y Semana Santa). Eran los “frictilia” (nombre que se le daba a los pasteles fritos) elaborados con harina de trigo, fritos en manteca de cerdo y bañados en miel que se ofrecían como ofrenda al dios Sileno.

La historia de losPestiños caseros de semana santa, es muy antigua en el mundo mediterráneo. Probablemente la receta que nos ha llegado tenga más de un origen asociado a celebraciones religiosas y sea el resultado de la influencia de las tres culturas que existieron en Andalucía: la cristiana heredera de la tradición romana la judía y la musulmana.

Como dato curioso las masas, al menos hasta el siglo XVI, se freían en manteca de cerdo ya que el aceite era considerado alimento de los judíos cuya religión prohibía consumir el cerdo y sus derivados.

El trigo y el pan forma parte de la herencia romana y el cristianismo lo adoptó como el símbolo de la carne de Cristo en la sagrada forma, aunque desde la Antigüedad las tortas elaboradas con harina se ofrecían con frecuencia a los dioses paganos.

Las especias- ajon jolí, canela, sésamo-  y la almendra son tradición musulmana y aún se elabora un dulce frito similar: la shebakía, masa de harina, aceite, huevo y especias que se hace por Ramadán.

La fritura en aceite, la adición de naranja amarga y la miel se relaciona con la cocina judeo española.

La cocina sefardí (judíos expulsados de España) también tiene un dulce que podemos considerar el ancestro del pestiño. Son las fijuelas, masa de harina frita y bañadas en almíbar.  Además de ser un plato conservado por la tradición judeo-española en la diáspora, se prepara también en las zonas rurales de Castilla y Aragón, asociado a los ritos culinarios de la Cuaresma y la Semana Santa. Son las tradicionales hojuelas manchegas.

Ingredientes

  • 300 gr. de Harina
  • 50 ml. de Vino Blanco
  • 50 ml. de Anís
  • 100 ml. de aceite de Oliva VE
  • 1 Cáscara de Limón
  • 1 Rama de Canela
  • 1 Chta de Sal
  • Aceite de Girasol (Para freir)
  • ENMELADO: 100 gr. de miel y 2 cucharadas de Agua

Preparación

1

Freír en el aceite de oliva a fuego medio las cáscaras de los cítricos, el anís y el ajonjolí durante dos o tres minutos para darle sabor. Apagar el fuego, dejar enfriar y colar.

2

Poner los líquidos sobre la harina -con levadura si vamos a hacer los pestiños pequeños-, y la sal y mezclar bien: la pasta debe quedar blanda, pero que no se pegue casi a las manos. Añadir la manteca y mezclar bien.

3

Poner la masa en un bol y dejarla reposar tapada con un film una hora.

4

Estirar la masa con un rodillo sobre la encimera y formar los pestiños, Se corta en tiras rectangulares de 3 centímetros de ancho por 5 de largo que se doblan, uniendo los extremos.

5

Calentar muy bien el aceite y freír los pestiños por los dos lados hasta que estén dorados. Escurrir sobre papel de cocina y rebozar con azúcar normal o bañar con la miel mezclada con agua.

Si quieres ves mas recetas de Semana santa, Aquí te dejo el enlace .

Pestiños caseros de semana santa Leer más »

Leche frita típica de semana santa

Elaboración: 1h 00 min      |      Cocción: 30 min      |      Listo en: 1 hr 30 min
 

Empieza la semana santa y por eso vamos a preparar, leche frita, que es uno de los grandes dulces populares de la cocina española, porque se ha mantenido el mejor de los mejores durante varios siglos; y aunque estamos en Cuaresma ¡Carpe diem! y a disfrutar de esta maravillosa leche frita. El origen de la leche frita es incierto, aunque la mayor parte de las historias le dan su origen se sitúa en el norte de España.

Ahora bien, dentro de la península varias regiones reivindican su origen, aunque Palencia se ha erigido en su cuna y ha revindicado la exportación de esta receta al resto de España, En San Sebastián no están muy de acuerdo con su lugar de nacimiento.

Lo que sí diferencia una región de otra es la época del año en que se come: En Galicia se festeja sus Carnavales (o Entroido) comiendo leche frita, junto con las filloas y las orejas; mientras que en la Castilla la disfrutan durante la Semana Santa.

Su elaboración es aparentemente sencilla en relación con cualquier otro postre, pero el resultado no es el mismo según la región.

Podemos ver verdaderas herejías en torno a este postre: Con la bechamel se asemeja a un engrudo por la falta de una cocción adecuada, su aspecto es desvalido y triste, su textura parece un ladrillo, y la grasa que chorrea por una mala fritura, se hace poco apetitosa; y todo esto sin probarla.

¡¡¡

Ingredientes

  • 1 L leche entera
  • 6 ch soperas de maizena
  • 6 ch soperas de azúcar
  • 100 gr de harina
  • 100 gr de azúcar para rebozar
  • 1 huevo
  • Aceite de girasol
  • 1 chta de canela

Preparación

1

Poner la leche en una olla a fuego lento

2

Añadir la maizena y el azúcar

Remover bien hasta que espese sin dejar que hierva

Batir si es necesario para que no queden grumos

3

Colocar en un molde rectangular de manera que se llene 3-5 cm.

Meter en la nevera para que se enfríe y endurezca la leche frita

4

Sacar de la nevera y cortar en cuadrados de 5*5 cm aproximadamente

Rebozar en harina y luego en huevo

5

Freir en aceite de girasol por ambos lados

Escurrir el aceite con papel absorbente

6

Rebozar en azúcar mezclado con canela

Servir templado o frío

Si quieres ver mas postres de Semana Santa puedes entrar Aquí.

Leche frita típica de semana santa Leer más »